Bienvenidos a los cursos de literatura del profesor Pleonasmo Chief

—Bienvenidos a los cursos de literatura del profesor Pleonasmo Chief.

»Mi nombre es ése, Pleonasmo Chief, y soy el que va a meneársela en vuestra face durante el próximo semestre.

»Es probable que a estas alturas ya os hayan hablado de mí. Tengo veintipocos años y soy catedrático de literatura. No me acuesto con mis alumnas. Todavía. Amo a mi mujer. Creo en el postfeminismo. Mi mujer escribe en un periódico de izquierdas. Hasta cierto punto, lamento su trabajo porque lamento cualquier publicación periódica cuyos artículos no vengan firmados por académicos, a excepción de las revistas donde colaboro. Pero a ella la amo. Esto es filosóficamente axiomático. Tiene veinte años. Es decir, es más joven que todos ustedes, pero es que yo también soy más joven que todos ustedes. Creo.

»No se asusten. Sé como piensan los jóvenes y voy a clubes donde va la gente joven. A mí también me gusta pasar un buen rato.

»Tuve perfil en Facebook y escribo en Letras Libres y en ABCD. Soy amigo personal de tíos como Harold Bloom y James Wood. Harold acaba de escribirme diciendo que cuándo voy a volver a Massachusets a comer aros de cebolla con él. ¿Sabían que he cagado aros de cebolla en el lavabo de Harold en Massachusets? Es broma, ja, ja.

»A los 16 años escribí por primera vez en Quimera; a los 22 me traducían para The Iowa Review. Estamos aquí, en cualquier caso, para demostrar que la literatura que habla sobre literatura es el superyó de la literatura. Revisaremos a gente como Enrique Vila-Matas, y concluiremos que todo lo que ellos hicieron era, por así decirlo, hiperreal, en el sentido de que desvelan sus angustias más inconfesables, unas angustias tan inconfesables que nadie que se sintiese aludido se atrevería a rebatirlas. Es en esas coordenadas ficcionales donde yo trabajo.

»Me gusta mucho la posmodernidad norteamericana.

»Me gustan algunos clásicos, sobre todo Cervantes y Baudelaire.

»También Joyce, pero eso se da por sentado.

»La literatura española contemporánea da asco. No tiene ambición. Los autores se hacen popó si saben que yo los voy a reseñar, ja, ja. Es broma. Solo trato de hacerles entrar en razón. Entiendo la crítica como una herramienta de vigilancia en ese lenguaje que es el sistema narrativo: si yo saco el látigo de aquí y lo restallo contra la cara del escritor en cuestión, chas, chas, ¿qué pasa?: el escritor en cuestión despierta, la literatura mejora y los lectores lo agradecemos.

»Si por el contrario silencio mis verdaderos pensamientos, esto pasa a ser jauja. ¿Entienden?

»Y los lectores no quieren que esto sea jauja, ¿verdad que no?

»Pues eso.

»La crítica literaria no es buen lugar para hacer amigos. Hay que ser solemnes, rudos, solitarios. Fríos como el acero. ¿Qué más? Me llevo muy mal con casi todas las casas editoriales, salvo Cátedra, y alguna que otra por ahí. Aun así me envían sus libros. Desde hace unos años no compro ningún libro. Escribo un mail y listo. O ni eso. En unas horas me llega el ejemplar por mensajería a mi despacho.

»Siempre visto así: gafas de sol John Lennon, pulóver negro de cuello cisne, pantalones negros y zapatillas Vans anchas y de colorines. ¿Véis ese coche de ahí abajo? Es mío. También tengo un Ford Escort para cuando me levanto vintage. Éste tiene un equipo de sonido de-co-jo-nes. Os lo voy a demostrar: ¿veis? Pulso este botón y Boney M se oye en toda la Academia. Mola, ¿que no?

»Bien.

»Soy el tipo que no deja pasar a los peatones en los pasos de cebra. Soy un Bad Motherfucker. Así lo dice mi billetera. ¿Lo veis?

»Creo en Freud y en el superyó, en la búsqueda del universal antropológico o en la arqueología hipotextual, y en la lucha de clases como leitmotiv elemental, es decir que soy postmarxiano, aunque la lucha de clases sea algo que encontremos ya desde Cervantes.

»Creo en el Cultural Turn, y creo que los intelectuales españoles que traducimos la obra de la Academia Norteamericana de hace cuarenta años estamos muy deprimidos, pero tampoco es nuestra culpa que la universidad inmediatamente posfranquista no aceptara a De Man.

»No soy de esos profesores que creen que pagar tres mil doblones por curso de literatura obliga a puntuar siempre al alza. Mi culo no está en venta. Suspendo a más del cincuenta por ciento de mis alumnos.

»Odio a los alumnos que se expresan con muletillas tipo “me llama la atención que”. Aprended a hablar, joder. Ningún jodido crítico emplea esas frases cuando escribe. Aprended a hablar como si estuvieseis escribiendo El canon occidental.

»Yo escribí mi tesis en tres meses, sobre la obra completa de Mark Nechtr.

»Resultado: Summa Cum Laude. Premio extraordinario.

»No soy de esos profesores que tratan de meter en la mollera a sus alumnos que todos y cada uno de los detalles de un texto son sintomáticos. Creo en la escritura libérrima y en el azar.

»No creo mucho en los visionarios.

»Creo en la simbiosis de posturas con respecto al autobiografismo de la literatura: mi posición una vez estuvo entre Proust y Baudelaire, y Saint Beuve.

»No creo que la forma de un texto haya de estar determinada por su contenido.

»Creo en la mutación de la literatura como un simple binomio determinista de pares antitéticos. Soy hegeliano. Creo en las modas. Llamadlo error de sintaxis, matar al padre, toma de posición, acto político, apertura del horizonte de expectativas: todo eso está en Hegel, y antes que él, en Fichte.

»No creo que el crítico sea un escritor frustrado: ninguno de los dos sobrevivirá a la historia, y la Academia también tiene su erótica particular.

»No escribo ficción. El escritor de ficción escribe para un público grande o mediano; yo solo me comunico con gente cuyo coeficiente intelectual se aproxima a la velocidad a la que conduzco en autopista.

»Más o menos.

»Soy un mentiroso compulsivo, a todas horas digo verdades como puños.

»Creo en los autores que salen a la calle y los admiro: yo no salgo de mis libros, y ustedes tampoco deberían salir de ellos, así que espero verles en la biblioteca de 8 de la mañana a 9 de la noche. Si la gente leyera libros con la misma asiduidad con que calza unas bambas, la implantación de la moda en literatura gozaría de más aceptación.

»Cuando has leído… no, no, no… cuando has estudiado un determinado número de obras, las facultades creativas del escritor inician un proceso de petrificación o degradación. Es lo que yo llamo El Inmovilismo del Filólogo de la Vieja Guardia. Obliga a un crítico a escribir una pieza de ficción; te dirá: «la literatura trabaja con conceptos, no con realidades, por tanto tiene que reflexionar sobre el lenguaje». Mentira. La metaficción es autobiografía encubierta. Es ramplona. Otra. Hasta cierto punto, parece lógico que la historia de la narrativa sea la historia de las formas de contar historias. ¿Pero qué fue de los hermanos de color? Ishmael Reed, Melvin Tonson, Iceberg Slim, Toni Morrison, Du Bois, Junot… ¿Qué ocurre cuando la ciencia o la filosofía dejan de sacudir los cimientos de la narrativa? Todo el mundo pendiente de los narradores no fiables y del asedio al paradigma decimonónico, y luego descubres que abandonar la línea dominante consiste en abrir una cartografía literaria al azar, en la página que más polvo ha acumulado en los últimos siglos, y soplar. Fff, nada más.

»Procedimientos humorísticamente arbitrarios, azarosos, caprichosos. Novedades inmotivadas. He visto autores reivindicar el papel del narrador empírico («Author here») cuando todo el mundo daba por hecho que la ficción es irreal. He visto reivindicar la ambición de la narrativa norteamericana en el panorama contemporáneo español a gente que poco después descubría que la narrativa contemporánea norteamericana es una campaña publicitaria, pues a fin de cuentas, ¿qué sabemos de lo que se hace en Italia o Alemania? He visto duelos de titanes que no eran más que percepciones del vaso medio lleno o medio vacío, y ahí están Eco contra Rorty y Culler mediando.

»Podría deciros que la crítica es mera literatura y me creeríais.

»En los noventa fue la televisión. En el nuevo milenio Internet. A finales de la primera década: ¿la cultura de club? No conocen la diferencia entre lo actual y lo nuevo, los jóvenes. Narrativas enciclopédicas. Que nacen en la periferia y son aceptadas por los custodios del Erectión. Cariátides blanduzcas. Otra cosa es promover un terremoto en el Templo de los Dioses.

»El Quijote es imperfecto. Un tipo se pone a escribir una novela y en menos de diez capítulos percibe que se repite, y cambia de chip sin esperar la perfección. ¿Qué mierda de estructura es esa?

»Gass nunca habló de Sterne. Lo imitó con descaro. Cambió las motivaciones y se limpió las manos. Bienvenidos al arte conceptual. A la literatura como pasatiempo. Descubra las fuentes. Y luego, ¿qué?

»No hay nada que no pueda resolverse mediante una mise en abyme.

»Pregunta de la esfinge. Un teorema de Fermat para la ficción del siglo xx. ¿Cuál es la solución de continuidad entre la imitatio auctorum aristotélica y el romanticismo, la sístole y diástole del corazón humano en la historia, que diría Praz? ¿Quieren una pista? Repitan conmigo las palabras de Lowell.

»Y de igual manera que nadie ha inventado jamás una palabra y el lenguaje crece, de alguna manera, gracias a la necesidad y a la contribución general, así sucede también con el pensamiento.

»¿Lo pillan?

»Borges se inventa a Evaristo Carriego y con él a toda la literatura argentina. Más tarde vendrían los narradores del cono sur a revivir el mito, y con ellos los lectores cultos que se entretienen con esos divertimentos. Un hermeneuta que piensa que una época posterior a Nietzsche que alimenta el deicidio con la crisis del narrador y que por tanto es completamente pagana no puede incluir en su vocabulario la palabra Canon. Un deconstruccionista a la búsqueda de centros. Un nihilista. El crítico como Deep blue. Un robot que abre y cierra compuertas.

»Todos estos son mis interrogantes, y ustedes, pronto, muy pronto, deberían darme las respuestas.

»Porque yo sí sé quién es V., V es la voluntad en la escritura para abrir las puertas del cancerbero.

»Ese soy yo.

»El Gran Dios de La Crítica Literaria.

»No sé qué más decir.

»Mis principios son estos, y si a alguien no le gustan, puedo recomendar películas de los Hermanos Marx.

»¿Alguien tiene alguna pregunta? ¿No? ¿Está todo claro?

»De acuerdo. No olviden venir llorados de casa. Buenas tardes.»

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(Un fragmento de la novela Fresy cool, del joven autor Antonio J. Rodríguez. Muy pronto en librerías…)

*Fotografía de Juan Guerrero

54 thoughts on “Bienvenidos a los cursos de literatura del profesor Pleonasmo Chief

  1. Qué bien, cuántas referencias a personas y personajes conocidos. Así se nota que el autor sabe un montón… ahora entiendo el título.

    ¿Esto es una novela?

  2. Sintomático de los tiempos: una colección de párrafos ingeniosos a duras penas unidos argumentalmente. Lo peor es la falta de estilo literario que se adivina, aunque habrá que leer más.
    Supongo que esto es la nueva literatura (por desgracia para algunos; por suerte para otros).

  3. Estimado comentarista. No hace falta que cambie de identidad en cada uno de sus comentarios, provienen todos de la misma IP. Puede decir todo lo que tenga que decir en un solo texto. Será más fácil para todos.

  4. qué horror. No sé si es que el fragmento está fatalmente elegido o es que estoy con Estólido, y como chiste está bien.

  5. ¿Por qué no voy a cambiar la identidad en cada comentario? Son mis heterónimos. Es que yo también hago literatura.

  6. Mire qué ingenioso: la progresión del contenido interno de la diégesis perfectamente paralela -y demostrada- en la progresión externa conceptual. Bravo. Meta meta y para más inri sobre lo meta. Bravo bravo. Cada concepto argüido perfectamente atado en su espejo externo en su referencia próxima-ego ratificada-bibliográfica y esta-extrema-complejidad-soy-el-signo (y la luz)-de-mi-tiempo. Artesanía fina. Crema del logicismo teórico.

    ¿Tú sabes la condescendencia mascotinil para con los deshumanizados valentinandreses, chaceles y demás? Te doy menos de 15 años para quedar obsoleto (a nivel literario, ¡ojo!, que inteligente y estudiante resplandeciente lo eres de sobra).

  7. En este blog existen algunas buenas recomendaciones.
    No sabemos quién ha seleccionado el texto de esta nueva publicación en Mondadori pero sí que ha realizado una agradecida advertencia al lector para deshechar su lectura. Es cuanto menos la más terrorífica referencia literaria en los últimos años.

  8. Ante todo decir que soy una ignorante, aún así, el personaje me parece tan sumamente petulante y aburrido que cuando ha dicho que era un mentiroso compulsivo no he podido seguir leyendo. Por lo demás, me parece una lectura… ¿cómo definirla…? Tan…PRETENCIOSA. Esa es la palabra. Mucha suerte.

  9. ¿Esto va en serio? Ah, no, que es sarcasmo posmoderno de ese, o algo así.

    Y ahora, para que se vea que soy culto, voy a decir “Lacan”. Un aplauso, por favor.

    Después de esto me retiro antes de que me alcance el tedio.

    Buenas noches.

  10. Pedante modernillo…siendo de pueblo como soy, acompaño en el sentimiento a todos los urbanitas que tienen que soportar a los fotobloggers fashionweek tunosabesnadayyosi estos. Suerte.

  11. pues a mí me apetece leerlo. demasiado vitriolo anónimo; un lujo, eso de despotricar en vez de tomarse el trabajo de decir algo de verdad. por lo menos el autor se lo ha currado. Saludos.

  12. Tengo la sensación de que la mayor parte de los comentarios son escritos por el propio autor. Tal vez este tambien.

  13. Soy Gregori Perelmán. Puedo controlar el Universo. He visto superficies homeomorfas brillando como Rayos-C en la oscuridad. Rellenando los vacíos alcanzaréis una intuición intelectual de Dios. He visto topografías trascendentales con las que ni siquiera Kant soñó en sus paseos más lúcidos, argumentos ontológicos que ni Russell concibió en sus momentos más orgásmicos y, antes que él, el bueno de San Anselmo, que por lo que sabemos, se masturbaba o no, según la lógica del tercio excluso. A mí me comen la polla todos. Desde Nietzsche a Michel Onfray, pasando por Koselleck y Montaigne, y mejor no hablemos de Baudrillard, Quine o Davidson. No voy a deciros lo que me hace Hegel; si bien estoy de acuerdo con él en una cosa: la verdad es resultado. Pero eso ya lo había dicho antes Ricardo de San Víctor. Y, señores del jurado, no piensen que soy un genio autista que no se comunica, tal como me pinta Juan Soto Ivars en su novela (nota mental: retirarle el saludo a Ivars). Soy un ser complejo. Tengo una historia intrincada. Emociones y sentimientos. No toda mi vida he sido un fraude. Puedo hablaros de cualquier cosa. Pregúntenme. Si no me preguntan, ¿cómo coño se van a enterar? Opino que Derrida tiene razón cuando dice que el querer-decir no implica esencialmente la presencia del objeto intuido, sino que implica esencialmente su ausencia. Opino que la apreciación derridiana implica que la empiricidad supuesta del “aquí el autor” fosterwallaciana no es tal empiricidad. Al fin y al cabo, DFW está muerto y la expresión “aquí el autor” sigue teniendo significado. Creo que el Dios trinitario somos yo, Pitágoras y Pynchon: llega un grito a través del cielo. Ya ha sucedido antes. Pero ahora, ¿qué? ¿Qué hacer? La pregunta leninista os obnubila y os persigue. Yo tengo la respuesta. Rellenar los vacíos.

    PD: A mí me ha gustado y me pienso comprar el libro. Tengo curiosidad.

  14. Aquí hay mucha gente que odia a los “modernillos”, pero quizá esta lectura (cuando salga) es para reirse de ellos, o aunque no lo sea, la gente no debería hablar desde la ignorancia…

    Aunque la lectura ha sido un-poco-bastante “pesada”, difícil de digerir.

  15. Una trama puede gustar o no. Un género puede gustar o no.
    Lo importante no es si el autor es o no polémico pero que las editoriales hagan un esfuerzo en la selección de su oferta con el fin de dar a los lectores calidad a veinte euros. No se trata de valoraciones a lo tonto. Como todo en la vida, uno selecciona y llega el momento de abandonar una firma editorial.

  16. Aquí hay mucha gente que sabe lo que es la literatura en sí, la Esencia, resplandeciente y platónica, el Modelo, la Forma, a la que deben ajustarse los textos. La literaturiedad en persona. Y entonces, claro, aplican su varita mágica: esto sí es literatura, esto no. Hay mucha gente que tiene la misma varita mágica de mediciones infalibles respecto al arte. Velázquez sí, Kosuth no, por ejemplo. Pues vale. Que les aproveche.

  17. Tus put** 2X años los llevas muy mal Fresy Cool. ¡Como nos reímos contigo! Aquí, uno de los “malos de la vieja escuela”, vino allá en verano citándote en plena tertulia, y desde entonces, no puedo decir que a diario, pero rara es la semana que alguien no “te lee”, nos cuenta…o incluso imprime para compartirlo con nosotros, y, joder J.A.R, nos meamos, ¡si! nos MEAMOS de la risa contigo. Bendita juventud, lo mejor que puedes seguir haciendo, es drogarte. Grandísima mierda has escrito “pleonasmo” (jusjusjus), pero espera, esto ni siquiera es crear polémica, esto no tiene nada bueno, ni siquiera aplica el mal que por bien no venga.

  18. Tú y Luna sois de un cansino y un nulo sentido del ridículo. Ya le gustaría tener una pizca del talento de Loriga. 20 euros. Todo me parece una broma.

  19. Sinceramente, yo de ti me dedicaba a recoger tomates. En Almería hay muchos invernaderos, no te iba a faltar para comer, y así no tendrías que amargarnos a los que de verdad nos gusta leer con tanta mierda y tanta pedantería insoportable.

  20. Me encanta la penúltima frase. Muchos deberían tatuársela en la frente antes de intentar ofender sin clase ni fundamento. Puto país de cainitas…

  21. Cierto: es pretencioso, pedante, deshilvanado… se diría que el autor vendería a su madre por un párrafo ingenioso, provocador, con tal de demostrarnos lo mucho que sabe, lo “enterao” que está del asunto. Hay que añadir que todo ello me parece (que de hecho, es) intencionado. Me gustaría saber qué hace luego el narrador con esas intenciones… quizá compre el libro, quizá me lo descargue, y luego lo compre. Algunos comentarios denotan que no se ha pillado la ironía del párrafo. Creo.

  22. ei muy bien chicho!

    te doy la razón pero no te la tomo.
    por cierto me gusta que seas mordaz, te pareces a Victor Moreno.
    Leeiste el Fuera de lugar?
    deja a parir toda la mierda española, salvo tu! jeje broma!

    enga! ánimos! que pronto todo..

  23. La pedantería es una estrategia del narrador para ser odiado, porque el odio fideliza al lector mucho más que la indiferencia, y a veces más que la propia admiración. No me extrañaría que entre la población diana de este libro estén los “haters”, AJR ya hizo un blog dedicado a todos ellos. El fragmento suena a un Juan Mal-herido que ha pasado por la uni y está haciendo la tesis, ¿que no?

  24. Pero en el fondo… ¿quien te crees que eres?
    No se si lo serás, pero pareces el típico frustrado con complejo de marisabidilla que piensa que el mundo es aborrecible porque no aprecia su talento… chaval, cuando crezcas -espero- se te quitará esa pose de Cristiano Ronaldo y descubrirás que hay mucho mundo por descubrir aparte de tu ombligo. Seguro que la literatura ganará mucho más entonces que con estas peroratas de aspirante cutre a escribir en El País.

  25. Ay, de tanto adular al petulante máximus Vicentito L. Mora, mira como se te ha quedao la sintaxis, Abdullah.
    De tanto Tao Lin, Quimera, y Foster Wallace.
    No extraña que tu héroe fuera el Olmos malherido, otro con la sintaxis inyectada en ego y abundancia.
    El ego os impide ver el bosque, brodels.
    El resultado? Aburrimiento.
    Aunque tendrás tu reseñita en Quimera, claro que sí.
    Y Claudio Lamadrid retuiteará todos tus chascarrillos.

  26. Suena un poco a Beigbeder; aunque más pretencioso si cabe y con menor gusto para el cinismo y el humor sórdido.

  27. A los que esto les ha parecido pedante… de Auster y Vila-Matas ni hablamos, ¿verdad?

    Si esto les resulta pesado… Ustedes lo que es leer Dostoievsky, Proust y Joyce, menos que nada, ¿verdad?

    En cuanto al libro no tiene mala pinta… al estilo de la meta-literatura actual.

    Un saludo.

  28. Por favor, que alguien le pegue un tiro inmediatamente al personaje que acaba de decir que Dostoievsky es pesado.

  29. k. Deberías leer mi última entrada. Acaba con un tiro.

    Está claro que Dostoievsky no es pesado… era una contraposición; si para algunos esto es pesado, leer Mijailovic’ Dostoievsky (que es mucho más rico en descripciones y con un lenguaje sostenuto abismalmente angustioso- sobretodo en Crimen y castigo y “Los hermanos Karamazov”-) debería resultar algo absolutamente insoportable, ¿verdad?

    Tú leer entre líneas poco o nada, ¿cierto?

    PS: Personaje no, mi nombre es de persona. Al contrario que otros que se esconden bajo pseudónimos. Se trata de ser valiente y dar la cara.

  30. Denso no es lo mismo que pesado. No se trata de leer entre líneas, se trata de saber escribir.
    Me llamo Kalina Fernández, pongo K porque es más corto, sin más. Si te apetece te doy más datos, no tengo problema ninguno.
    Si, he leído tu entrada y algunas por encima. No voy a dejar que tengas que suponer nada, te lo digo directamente: no tienes nada que decir. Acoplas sin sentido a los autores que conoces… parece que te sientas en un trono a mirarnos al resto por encima del hombro cuando, en realidad, solamente dices gilipolleces de niñato gafapasta que no ha vivido nada en su puta vida, y si lo ha hecho, no ha sabido sacar nada productivo.
    Mira, no tengo 5 años, no quiero discutir por comentarios. Mi e-mail es: kalinaviolin@gmail.com, si tienes algo que contestarme, ya sabes.

  31. Gracias Kalina, por darme tanta importancia como para, incluso, poner un enlace en tu facebook de mi blog.
    Eres un cielo.

  32. Foster Wallace se suicidó en un momento de clarividencia: vio que su obra inspiraría a una serie de vástagos que, al esgrimir su nombre como una prótesis falópeda de cincuenta centímetros, azotarían sin descanso aquello por lo que había luchado, esto es, una literatura de calidad.

    Esta gente sólo podría sentirse orgullosa de seguir viva, porque es lo único que saben hacer bien.

  33. Esto es a la Literatura lo que ‘Ai Se Eu Te Pego’ a la música. Bueno no, esa canción ha vendido cientos de miles de singles.

    Pensaba que Mondadori era una casa en la que curraban profesionales. El signo de los tiempos, supongo…

  34. Uff!!! Vaya plasta!! Y encima se hace el gracioso poniendo ja ja…

    ¿Esa es la buena literatura joven que estáis promocionando o será porque la novia de este tío está muy buena?

    Señores editores, sigan así, ya les falta poco para matar del todo a la LITERATURA.

    Me dan ganas de vomitar…

  35. “meta-literatura”… pa habernos matao…

    Supongo que el libro es lo suficientemente gordo para que el autor tenga espacio para citar a todas sus referencias. Si no, para qué le sirve?

  36. Pingback: Trabajar es de pobres « Let's Pretend We Were Drunk

  37. “es decir que soy postmarxiano, aunque la lucha de clases sea algo que encontremos ya desde Cervantes.”
    +
    »No creo que el crítico sea un escritor frustrado: ninguno de los dos sobrevivirá a la historia”.

    = PleonAsNo Chif haciendo historia a partir de Cervantes.

  38. No es “coeficiente” intelectual: es cociente. Corrígelo, hombre de dios. Es inquietante que no lo sepas tú y más que ni uno sólo de tus haters lo mencione.

    ¿El libro es todo poner la poner la polla sobre la mesa o hay algo que rascar? Si esto es un teaser, MAL.

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